10 sept. 2011

Miedo y sufrimiento


El miedo, sensación inherente al ser humano, innata, que nos protege evitando que entremos en peligro, o activando el “botón” adecuado para escapar de dicho peligro. El único escenario en que el miedo es un aliado es en una situación de supervivencia, donde la vida corre un grave riesgo, la adrenalina liberada hace capaz al individuo de cosas inimaginables en él con tal de conservar la vida. Pero no es ese miedo del que me dispongo a hablar.

Voy a hablar del miedo que impide al individuo hacer cosas, cosas que podrían traer consecuencias muy positivas. Miedo al fracaso, al ridículo, al amor, al dolor, a no cumplir expectativas, etc. En definitiva, miedo al sufrimiento. ¿Por qué existe miedo al sufrimiento? Muchos pensarán que esta pregunta no tiene sentido, porque clavado en su cabeza se halla el pensamiento de que el sufrimiento es malo y muy negativo, por lo tanto tratan de evitarlo, desgraciadamente también evitan muchas cosas positivas que les puede traer. El sufrimiento no es malo, ni mucho menos negativo, por eso no se debe tratar de evitar. Lo que vale la pena en la vida no se consigue sin sufrimiento, es necesario, y además fortalece al individuo, porque después de cada sufrimiento se es más fuerte, más tenaz y se está más preparado para cualquier cosa que le depare la vida. Pero para que esto ocurra primero hay que saber superarlo, saber resistir, no rendirse ni venirse abajo, tener una actitud de autosuperación, sólo así se podrá sacar lo positivo de ello. Una desgracia no es el fin del mundo, nunca es el fin del mundo, si te hallas en medio de una tormenta, crúzala, aunque te caigan piedras por todos lados, aguanta y sigue, si tu mente te dice “para”, ignórala. Cuando llegues al final verás tu recompensa, sea en forma de objetivo cumplido, sea en forma de experiencia y fortaleza ganada, porque algo positivo siempre se saca de ello, y será entonces cuando mires hacia atrás con una sonrisa y veas que el miedo ya no tiene razón de ser, has superado ese sufrimiento que tanto te atemorizaba, ya no volverás a retroceder ni a torcer el gesto cada vez que tengas que vértelas con algo similar. En definitiva, la experiencia te ha demostrado lo equivocada que estaba tu imaginación, porque sí, el miedo a hacer determinadas cosas es fruto de la propia imaginación que recrea los peores escenarios en la mente, ahondando en ese miedo. En este sentido la imaginación es un enemigo a vencer en primer lugar, una vez dado el primer paso sólo queda arriesgar, aguantar, y vencer.

Hay que tener claro que en la vida se va a sufrir, es algo que por mucho que intentes evitar, ocurrirá, y más te vale estar preparado y dispuesto a enfrentarte a todo lo que te atemoriza. En la vida conviene pasar por un infierno para llegar a un paraíso.

4 comentarios:

  1. El miedo en exceso es malo lo se, pero es difícil quitarte un instinto que has tenido desde pequeño para poder sobrevivir. Yo no creo que haya que borrarse el miedo, sino simplemente a pesar de ese miedo vivir la vida hasta sus ultimas consecuencias.

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  2. No tener miedo es imposible, lo importante es no dejar que sea éste quien tome las decisiones por ti.

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  3. Me gusta cometer errores de vez en cuando, porque uno aprende del fracaso, no del éxito. Lo mismo con el sufrimiento, cuando duele sabes lo que es tener una herida, lo que es llorarla y un día, cuando menos lo esperas, verla cicatrizada. Y entonces sonríes, porque has superado un obstáculo, una caída, y has ganado algo mucho más importante: experiencia. Desde ese momento sabes que el que sufrimiento en algún instante cesa, y que los esfuerzos ven frutos. Que todo vale la pena cuando te arriesgas, y que las mejores cosas se ganan con caídas, porque así te fortaleces.

    Ya lo dijo Mandela: "La mayor gloria no es nunca caer sino levantarse siempre." No es mejor el que no sufre, sino el que sonríe al encontrar una recompensa al final del camino.

    Me encantó, saludos, Andrés :)

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  4. tengo miedo andres, porque demonios me dejo llevar por él?

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Pues eso