24 nov. 2011

No me representa


El ser humano, tan dispar entre sus propios individuos, pero a la vez tan predecible muchas otras veces. Hay quien dice que el ser humano  es una amenaza para él mismo, hay quien dice que el ser humano es empático por naturaleza... no sé cuánto de cierto hay en estas afirmaciones, pero no me identifico con ninguna de ellas, no soy empático, pero tampoco una amenaza, carezco de negatividad (odio, rencor, envidia...), y me es imposible sentir el dolor ajeno. Deshumanizado, tal vez esa sea la palabra. Ajeno a la humanidad y su rumbo, ajeno a algunas de sus virtudes y defectos, aún sigo sin entender por qué la gente se hunde ante sus defectos o desgracias y no hace nada por remediarlo, sigo sin entender por qué hay gente que se siente mal si me ocurre algo que para mi no tiene ninguna importancia, por qué la gente siente miedo ante nimiedades que no le harán ningún daño irreparable, por qué hay gente que se preocupa por mi, aún sabiendo que no me preocuparé por ellos. Me gusta ayudar a las personas, sí, pero eso lleva un fin egoísta, el fin de que obtengo una satisfacción por ello, y por conocer nuevas experiencias de las cuáles puedo aprender, por eso lo hago, y no porque me preocupen. Todo eso nos hace más humanos, me dicen, pues no veo dónde está la parte buena de ello, no veo por qué deba tomarse como un cumplido. “Las imperfecciones nos hacen más humanos” ¿significa que voy a ser menos humano si decido remediar en medida de lo posible mis imperfecciones? ¿acaso no puedo querer mejorar por mi mismo? ¿entonces cuando lo hago qué soy? Si ser humano consiste en eso, me niego.
A medida que voy aprendiendo más sobre la humanidad, voy entendiendo menos. No sé si debería seguir tratando de entenderla u optar por dar por sentado que es así y punto. El caso es que empiezo a estar harto de ella, estar harto de ver cómo todo acabará hundido por culpa de nosotros mismos, y nadie lo vea o quiera hacer nada por remediarlo. Harto de ver cómo nos llevamos a la miseria nosotros mismos y también a todo el planeta, porque ninguno de nosotros se salva. El título de la entrada se debe a esto, el ser humano no me representa, no me identifica, no me siento ligado a él, no digo que sea superior o inferior, simplemente distinto.
No trato de cambiar el mundo, no trato de cambiar a nada ni a nadie, sólo expreso lo que siento desde hace un tiempo hasta ahora. Seres humanos, seguid sintiéndoos orgullosos de pertenecer a la desgracia del planeta, seguid presumiendo de esa humanidad que tanto daño os hace y sobre todo, seguid llevándoos a la perdición voluntariamente con vuestros vicios nocivos y vuestra prácticamente nula ambición por mejorar. Os espero en el otro mundo.